En cualquier proyecto, los planos son el principal vehículo para transmitir información técnica entre disciplinas. Sin embargo, cuando esa información no se organiza de forma consistente, la coordinación deja de ser un proceso compartido y se vuelve dependiente de interpretaciones individuales. Es en ese punto donde comienzan los errores que rara vez se perciben a tiempo.
La mayoría de los problemas no surgen de un mal cálculo estructural ni de la selección de un equipo inadecuado, sino de algo mucho más silencioso: planos mal nombrados, desordenados o difíciles de interpretar.

¿Por qué la nomenclatura en un plano importa más de lo que parece?
En proyectos donde convergen arquitectura, estructura, ingenierías MEP, telecomunicaciones, sistemas de control y operación los planos funcionan como el lenguaje común. Cuando ese lenguaje no está estandarizado, la comunicación se fragmenta y la coordinación falla. Para evitarlo, la industria ha adoptado un marco normativo claro y probado.
En Estados Unidos y en la mayoría de los despachos internacionales ese marco es el United States National CAD Standard® (NCS), desarrollado por el National Institute of Building Sciences (NIBS). Este estándar no busca añadir complejidad al proceso de diseño, sino eliminar ambigüedades y garantizar coherencia, orden y comprensión inmediata para todos los actores del proyecto, desde la etapa de diseño hasta la operación.
El NCS se articula en tres componentes que estructuran la información gráfica del proyecto. Las AIA CAD Layer Guidelines definen cómo deben nombrarse y organizarse las capas dentro de los softwares de diseño; el Uniform Drawing System (UDS) establece cómo se organizan, estructuran e identifican los planos; y las Plotting Guidelines fijan criterios consistentes de representación e impresión para su uso en sitio. En la práctica, la mayoría de los problemas operativos cotidianos se originan cuando los dos primeros no se aplican de forma consistente.
Drawing Set Organization: orden que reduce fricción y errores
El Drawing Set Organization establece un método estandarizado para organizar la información de una instalación presentada de forma gráfica, permitiendo que quienes elaboran los planos y quienes los utilizan compartan un mismo lenguaje a lo largo del proyecto.
Esta estructura no busca embellecer la documentación ni cumplir un requisito administrativo. Su valor está en que facilita la lectura, la coordinación y el entendimiento de la información técnica entre equipos, al mismo tiempo que permite recuperar, preservar y reutilizar esa información durante todo el ciclo de vida del inmueble. En proyectos complejos, esta lógica es la que evita que la documentación se vuelva contradictoria o difícil de navegar conforme el proyecto avanza.
Por eso, el Módulo de Organización del Conjunto de Planos del Uniform Drawing System proporciona un entorno consistente y familiar para la producción y visualización de planos de construcción. Al seguir esta estructura, arquitectos, ingenieros, contratistas y operadores pueden orientarse rápidamente dentro del set de planos, sin necesidad de explicaciones adicionales y con mayor claridad para tomar decisiones.
El set inicia con la carátula (Cover Sheet) y avanza por bloques de información que responden a función, especialidad y riesgo:
- G – General.
- H – Hazardous Materials.
- V – Survey/Mapping.
- B – Geotechnical.
- C – Civil.
- L – Landscape.
- S – Structural.
- A – Architectural.
- I – Interiors.
- Q – Equipment.
A partir de ahí se integran las ingenierías, encabezadas por aquellas con mayor impacto en seguridad y operación:
- F – Fire Protection.
- P – Plumbing.
- D – Process.
- M – Mechanical.
- E – Electrical.
- T – Telecommunications.
- R – Resource.
- X – Other Disciplines.
El set se completa con:
- Z – Contractor’s Shop Drawings,
- O – Operations, que concentra la documentación necesaria para la gestión del inmueble una vez concluida la construcción.
Este orden no es casual. Refleja cómo se concibe, construye y opera un proyecto, y garantiza que la información crítica esté disponible en el momento correcto para la toma de decisiones.
Identificación de planos: cinco caracteres que eliminan ambigüedad
El Uniform Drawing System define un formato de identificación aplicable tanto a dibujo manual como a CAD. Su fortaleza es la simplicidad.
Cada plano se identifica mediante tres componentes:
Designador de disciplina. Es el primer elemento del identificador del plano y define desde el nombre del archivo a qué especialidad corresponde la información que contiene. Puede presentarse de dos formas:
- Nivel 1: un carácter alfabético seguido de guion, cuando se trata de una disciplina general (por ejemplo, P- para Plumbing).
- Nivel 2: dos caracteres alfabéticos, utilizados cuando el proyecto requiere distinguir subdisciplinas (por ejemplo, “TN” para redes de telecomunicaciones, “TT” para telefonía o “TY” para seguridad).

En proyectos que involucran sistemas más complejos como voz, datos, seguridad y señalización pueden requerirse planos separados para cada sistema de comunicaciones, incluso elaborados por especialistas. En estos casos, el designador de disciplina T (Telecommunications) se combina con caracteres modificadores para crear designadores de Nivel 2, como:
- TN – Redes de telecomunicaciones.
- TT – Telefonía.
- TY – Seguridad en telecomunicaciones.

Designador de tipo de plano
Una vez definida la disciplina, el siguiente componente es el designador de tipo de plano, representado por un carácter numérico que identifica el tipo de información gráfica presentada.
Este sistema no impide la combinación de distintos tipos de dibujo en un mismo plano cuando existe una razón funcional para hacerlo. Por ejemplo:
- Incluir perfiles en planos de alcantarillado o trazo vial.
- Colocar secciones a la misma escala junto con plantas de gran escala.
- Integrar cuadros o tablas de datos cuando la información está estrechamente relacionada.
- Combinar tipos de dibujo en proyectos de pequeña escala.
La clave es que el identificador siga reflejando la función principal del plano, sin sacrificar claridad.

Número de secuencia de plano
El último componente es el número de secuencia, un número de dos dígitos que identifica cada plano dentro de una serie de la misma disciplina y tipo.
- La numeración inicia en 01 y puede llegar hasta 99.
- El número 00 no está permitido.
- Los números no tienen que ser consecutivos, lo que permite insertar planos adicionales durante el desarrollo del diseño.
Aunque muchos proyectos no requieren más de un dígito, la estandarización en dos dígitos facilita la clasificación de archivos electrónicos y su integración con sistemas de gestión de instalaciones.
En planos de planta, puede replicarse el número de nivel entre disciplinas para mantener congruencia. De este modo, A-102, M-102 y E-102 corresponden al plano de la segunda planta en cada disciplina. Este criterio debe evaluarse cuidadosamente en proyectos con sótanos, entrepisos o configuraciones split-level, donde la complejidad aumenta.
Ejemplo

Revisiones y control del cambio
En todo proyecto llega un punto en el que la documentación deja de evolucionar libremente y empieza a requerir control. Uno de los errores más comunes ocurre cuando se aplican revisiones formales a planos que aún están en desarrollo. Mientras un plano siga siendo un documento vivo, en constante ajuste, cargarlo con revisiones no aporta claridad y sí introduce confusión. Es hasta que se emiten los documentos constructivos cuando el control del cambio se vuelve crítico y las revisiones adquieren sentido, porque cada modificación tiene implicaciones directas en costo, coordinación y ejecución.
Cuando la nomenclatura y la organización de los planos se aplican de forma correcta, el impacto es inmediato. Se reducen horas improductivas, disminuyen los errores de coordinación entre disciplinas, las revisiones de diseño se vuelven más ágiles y la transición hacia la operación ocurre con mayor claridad. La documentación deja de ser un archivo estático y se convierte en una herramienta activa para la gestión del proyecto.
Este orden no se limita a mejorar la etapa de diseño y construcción. Es lo que permite que la información técnica se mantenga útil a lo largo de todo el ciclo de vida del inmueble, facilitando su consulta, actualización y reutilización sin fricción cuando el proyecto ya está en operación. En ese contexto, el United States National CAD Standard puede convivir con marcos como ISO 19650 siempre que se aplique con criterio, evitando confusión innecesaria y permitiendo adaptaciones controladas sin perder coherencia ni trazabilidad.
La pregunta entonces no es si la documentación cumple con un estándar, sino si la forma en que hoy se nombran y organizan los planos realmente te da control del proyecto o solo genera documentación para cumplir. Porque la nomenclatura de planos no es un tema menor ni exclusivo del equipo de dibujo: es una decisión estratégica que impacta costos, riesgo técnico y gobernanza del proyecto. Un set de planos claro no solo comunica mejor; permite decidir mejor.
Para organizaciones que buscan mayor control técnico y menor fricción entre disciplinas, revisar y alinear sus estándares de documentación es una de las acciones más rápidas y efectivas antes de construir u operar. Si tienes proyectos en puerta, dudas sobre la organización y nomenclatura de tu documentación, o necesitas asesoría especializada para evaluar y alinear tus estándares técnicos, puedes escribirnos a hola@kin.energy.
En KINENERGY acompañamos a organizaciones que buscan mayor control, claridad y eficiencia en proyectos complejos, desde la etapa de diseño hasta la operación.

Arturo Cruz
Líder de ingeniería
Líder de ingeniería
